
Hace unos días llegó a mis manos, bueno más bien a mi correo electrónico, un currículum llamémosle o denominémosle “creativo”, alguien me lo describió como tal, al abrirlo descubrí que, últimamente, pesa más el continente que el contenido.
Bienvenid@s al gran descubrimiento, los universitarios, “los másters”, los nuevos trabajadores y los no tan nuevos se lanzan a San Google, teclean CV y…se encuentran con tropecientas mil entradas que los aturullan, los confunden y los pierden, cuando no, pagan por una plantilla donde se las ven y se las desean para encajar el contenido.
Nota informativa: si uno se va a este maravilloso indexador y teclea como hacer un CV muchas de las entradas más que decir cómo hacer nos muestran modelos del año 1 con alguna que otra anotación sangrante.
Prosigo, que me disperso, en ese caos infinito de información, los nuevos gurús de la orientación, la marca personal, el branding y el “tontuning” los invitan a salirse de la masa, a buscar cual Indiana Jones el “arca de la creatividad”, así borrachos de información se lanzan al Photoshop, al PowerPoint, al Illustrator y otras “armas del demonio” a realizar bonitas infografías, muy bonitas, muy bonitas; pero que a veces cuestan tanto de descifrar como un cuadro de Kandinsky.
Y vuelvo al punto de partida, el de la creatividad en los currículo con algunas ideas a resaltar:
Que los árboles no te impidan ver el bosque.
Que el envoltorio, en este caso la creatividad, el continente de tus conocimientos sirva para realzar y enfocar tu perfil profesional, no para distraer y quedarse en lo meramente anecdótico, o lo meramente bonito. No se trata de un concurso de Miss o Míster España. No te pases con el envoltorio, porque si el «regalo» no es acorde, causarás el efecto contrario.
Que el buen gusto es como el valor en el ejército… se supone.
Pero no es una competencia innata y universal (que se lo digan a Lady Gaga). Grafias imposibles, colores que dañan cualquier estética, tropecientos iconos y líneas. Siempre la regla de menos es más, saber un poco de diseño y estilo no te vendrá mal
Que los CV creativos son el agua del Carmen.
El hecho de ser creativo no implica que te concedan una entrevista (yo también en mi lejana juventud caí en el embrujo del Photoshop… mejor no lo cuento porque cada vez que me acuerdo me entran los siete males). No te desvíes del objetivo, para ello tendrás que «desbrozar» lo superfluo y centrarte en aquellas competencias que solicites.
¿El puesto requiere un CV creativo?
No imagino que un trabajo mecánico o rutinario implique mucha creatividad o sí, pero un barullo de emojis, iconos y líneas. Por tanto, estudia la oferta o puesto al que postulas. Sopesa si la creatividad o la innovación forman parte del core del trabajo que describen.Se trata de saber hacia dónde voy y qué me van a pedir, por tanto, no te pases de estupendo/a.
Aunque la mona se vista de seda mona se queda.
El hecho de que maquilles el contenido y lo pongas bonito no lo hace más atractivo, ni te da más habilidades y competencias. Todo ha de ir en consonancia, ya si tienes que pasar el filtro de un ATS, estás perdid@.
Poner tu foto como leivmotif de tu CV en tamaño «megagigante».
Sólo me dice dos cosas, que igual te ha dado un ataque de megalomanía o que crees que quien recibe tu CV no tiene una visión «muy fina», la presbicia y esas cosas.
Revisa que los datos claves están en tu CV.
No cometas el error de no poner el teléfono, el e-mail o cualquier otro dato de contacto porque creas que no conviene mucho ponerlo, por aquello de que los pones todo el mundo…
Piensa, medita y «pon en barbecho» las opiniones y tendencias, consulta a expertos y olvídate de la masa, vivimos en el mundo de la inmediatez, en el del boom de las redes sociales, en el primer impacto, quizá nuestros currículum deban ser algo que se cocine con tiempo y esfuerzo, más que con aliños y fanfarrias.

Hola necesito ayuda para elaborar mi curriculum.
Gracias y saludos.